miércoles, 1 de abril de 2015

Destellos


Pintura por Howard Chandler Christy



Todo comienza igual,
dijeron mis demonios
internos.
Tú mirada, tus gestos,
amaneraste dentro un volcán
y recorrimos el paladar
a través de nuestros cuerpos.

Sentí el brillo
de tus ojos consumidos,
y el perfume,
agitados suspiros
que se evaporan en la sensibilidad
de dos cuerpos en movimiento.
Nuestros labios violentos a la lujuria
y tersa la piel, herida busca refugio
al contacto de nuestros besos.

Todo comienza igual,
gritamos al unísono en el abismo 
al celo de nuestros acontecimientos.
Soñadores y caminantes que juguetean
con la perversión; lúdicos en el amor,
en la fusión corporal de dos deseos.

Las ropas azoradas no lograron soportar
la proximidad del calor y el curso del tiempo,
porque somos dos almas gravitando en soledad,
dos cometas que anhelan consumirse con temeridad
y ser algo más que esporádicos sentimientos.

Todo comienza igual,
susurró a mí oído tu voz ardiente de deseo,
y nuestro sudor se abrazó inflamable
incendiando dos almas a puntos de destellos,
en un quejido, un trémulo universal
atrapados los dos por un orgasmo en crecimiento.




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1 comentario:

Karla Alejandra dijo...

Me encanta la intensidad de lo que escribiste.
Me siento como un alma en soledad, compartiendo esta soledad con otra alma.
Y todos esos sentimientos que describes, son bloqueados por un muro compartido.
Mi dilema actual =\